lunes, 7 de julio de 2014

III (14) LA LEY entre NECESIDADES de relación

Una faceta delicada del ejercicio profesional es cómo se interpretan las "necesidades" del abogado, desde la posición del cliente y de la del propio ejerciente.



Esta disquisición merece algo más que una pose pensativa y también algo menos que la visión predatoria que es tan típica en de las caricaturas de Daumier:


Reza la plancha del caricaturista:
"Mientras espera la audiencia,
Demóstenes almuerza a expensas del cliente.
El solomillo con patatas estimula la elocuencia"
Pero la necesidad comienza en el conflicto que traslada en su consulta el cliente:



El profesional parece que busca en sus recursos legales, a la vista de tan atenta y afanosa apertura de su cartera.

Pero la paradoja ilustrativa del sabio Schulz, pasa a ser doble cuando se genera una máxima luminosa para el sentido común, a la vez que tiende a generar una pausa para un básico abastecimiento del profesional.



Más amarga en su significación, otra tira de Los Peanuts hace explícito el conflicto cliente-abogado:



Aquí se concluye en una depredación sin mesura que hace cambiar el semblante del profesional:



La vergüenza  se hace patente en el rostro de nuestro enmascarado personaje, para sorpresa del herido cliente y del superior oyente del relato.

Intereses los hay siempre y los producen nuestras acciones.

Se trata de deslindar siempre entre las rosquillas, el solomillo y el bocadillo de la fiambrera ajena.

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