El profesional apelará a SSª en el juicio para llamarle la atención sobre el mejor derecho de sus pretensiones, frente a las contrarias. Nuestro héroe pone su semblante más solemne, enérgico y resolutivo en el momento crucial.
La suerte me llevó últimamente a que el espacio del juicio fuera de una solemnidad apreciable en la casi olvidada y poco accesible Soria:
El escenario dramático que pone en juego el juicio se desenvuelve sobre la base de una puesta en escena con tintes expositivos muy visuales, más que orales, en muchos casos y así lo ejemplifican nuestros queridos Peanuts en otra tira de cuento:
Ya vimos en nuestra entrada de enero (http://abogavolt303.blogspot.com.es/2015/01/iv-20-comienzan-juicios-disfuncionales.html ) que la afrenta del famoso Peter Rabbit (Perico el travieso) de Beatrix Potter, llegaba a la ofensa y a la pérdida de posesiones en sus correrías en el huerto del tío Gregorio.
La afrenta llega a la vergüenza de tal exposición pública y desde luego el buen profesional la hace gráfica con la expresiva ilustración del famoso cuento, algo que para mi hace patente, mejor que cualquier tratado de retórica, la más eficaz persuasión probatoria en juicio.
Después de ello sólo queda hacer que los papeles sobre la mesa cobren vida y nuestra apelación a SSª cobre la mayor verosimilitud necesaria que nuestro porte haga presente.
Es inmensa la seriedad que desprende nuestro amigo.
Como inmenso puede ser el teatro que a veces se muestra en estos actos por profesionales sin mesura, como bien caracteriza el afamado caricaturista decimonónico Daumier:
Esta plancha llevaba como leyenda: "Un abogado evidentemente poseído de la más íntima convicción... de que su cliente le pagará bien"
Si dejamos a un lado el fuerte sarcasmo anterior (nunca despreciable), el drama que se pone de manifiesto en el juicio nunca deja de sorprender y, por supuesto, nuestro guía lo muestra con la mayor expresividad:
Así acaba apareciendo (en la duda) la mayor humildad y honestidad (simbólicas) para sorpresa también del cliente.
La solemnidad no es contraria a la muestra de humanidad, aunque a veces parezca que llama más a la pura escenificación, y también es posible rescatar la realidad en los espacios que la atención depara a los sentidos.
Todavía no está dicha la última palabra.







